LA ESPERANZA
En determinados momentos de nuestra vida, todos buscamos un clavo ardiendo al que agarrarnos cuando las cosas no salen como queremos. Un asidero llamado esperanza. Algo así como el sueño quimérico al que aferrarse para poder continuar con nuestras vidas. La esperanza puede ser una losa que nos ancle al suelo de manera tan firme, que nos impida seguir avanzando con nuestras vidas. Tal vez no seamos capaces de soltar un recuerdo y se convierta en un veneno que nos mata poco a poco; quizás no dejemos ir a alguien que ya se ha ido, da igual el contexto. Y, sin embargo, la esperanza es uno de los procesos más complejos del ser humano, e inherente a este. Se trata de un proceso de ánimo optimista basado en unas expectativas favorables, relacionadas con eventos o circunstancias de la vida, sea propia o ajena. Lo que lleva a una sensación de angustia interna que puede hacernos mucho daño. Es cierto que la esperanza puede ser un gran motivador, incluso puede llegar a opacar la real...






