Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

AMANECER ENTRE TUS PIERNAS

  Tengo vívido el recuerdo de aquella tarde en Monparnasse, un cálido día de principios de la primavera. Aquel precioso y decadente Café D´Oleron en el que nos vimos por primera vez. El instante en el qué, sentada frente a mí en la mesa empezaste a hablar. La cadencia de tu hablar, la gestualidad de tus manos; el fuego de tu mirada... podría haberte escuchando toda una vida. Cuando imagino una descripción de magnetismo, tu imagen aparece en mi memoria. No nos habíamos visto nunca antes; tampoco sabíamos el uno del otro... y no dejábamos de hablar, de mirarnos. Al punto que dejaron de existir los demás para nosotros. También nosotros para ellos, cuando decidieron salir a fumar y dejarnos con nuestras diatribas. Y te levantaste para ir la baño y mis ojos siguieron tus vaqueros mientras, oscilaban tus caderas. Sonreías, sin duda sabías que te miraba. Veo tu cabeza asomando a hurtadillas y a ti haciéndome un gesto con la mano, para que fuese a tu encuentro. Casi lo tiro...

Entradas más recientes

LAS COSAS DE LA MENTE(1)

TRILEROS EXTREMOS

LA ESPERANZA

FEMINISTA EN DEFENSA PROPIA

LO COMPLEJO DE RAZONAR

EL PESO DE LA DISCUSIÓN

ESCLAVITUD

LA EMOCIÓN FRENTE A LA EVIDENCIA

DE ATEOS Y CREYENTES

EL EFECTO ESPECTADOR