OJOS VIDRIOSOS
No hay nada en el universo que me resulte más difícil de mirar que los ojos vidriosos de niños que, con la mirada perdida, se hacen preguntas para las que las respuestas no superan la sinrazón. Y a nadie parece importarle. Me pregunto que espera la sociedad occidental cuando ve en sus pantallas (si es que en algún momento se detienen a mirar) a niños quebrantados por las barbaridades que les ha tocado vivir. Por decisiones de adultos que nunca tendrán en cuenta su sufrimiento. El cinismo de esta sociedad se sostiene en una existencia anclada en valores económicos que se erigen sobre la sangre de otros. Sobre la explotación de miles de personas a lo largo y ancho de globo que existen y sufren para que occidente sostenga su decadencia existencial. Lavamos nuestras conciencias con donaciones a ONGs, con rezos en iglesias, mezquitas, sinagogas o cualquier otro lugar de culto. La realidad resulta insoportable si uno se atreve a mirar. A descubrir que nuestra, aparente c...



