ESCLAVITUD


 

Dice Byung Chul Han, en su libro Psicopolítica, que es más sencillo esclavizar a las personas a través de sus derechos y libertades que contra su voluntad. El verdadero poder funciona mucho mejor cuando pasa desapercibido que cuando es visible y, por tanto, fácilmente enfrentable.


La esclavitud no fue suprimida, tan solo se ha perfeccionado para introducirse a través de una de nuestras “libertades” más valoradas: el consumismo. El “tu puedes” es mucho más eficaz que cualquier coerción directa. Te encamina hacia donde el poder decide mientras tú crees que vas hacia allí por decisión propia.


Las modernas cadenas son los deseos de prosperar según el standar que se nos transmite y al cual nos agarramos en “libertad”. Ya no existen las hipérboles de la Revolución Industrial; ni los abusos de los totalitarismos que un día campaban haciendo alarde de ello. Todo es más sutil.


¿Compramos lo que necesitamos?¿Leemos lo que queremos en realidad?¿Nos divertimos de manera consciente o por simple arrastre?. Son preguntas simples en apariencia, pero que nos imponen mochilas muy pesadas que a penas somos conscientes de portar.


Argumentaba Mujica, que aquello que la sociedad de consumo te invita a comprar, no cuesta dinero. Sino vida. El tiempo de vida que has necesitado para obtener el dinero con el que comprar un artículo que, posiblemente, no necesites. Ese tiempo de vida jamás vuelve, no regresa más.


La moderna esclavitud no da latigazos físicos, no mata con golpes… tan sólo te acerca al abismo por tus propias decisiones.

Comentarios

Entradas populares